- Por Eye del Cul
En su momento se programaron algunos juegos basados en el motor gráfico de Wolfenstein 3D; ninguno de ellos llegó a conseguir el encanto y la adicción del original, e incluso se vieron títulos realmente mediocres (véase Corridor 7: Alien Invasion). De todas formas, todos fueron eclipsados por el fenómeno Doom, y tuvieron una vida corta y muy discreta.
El primero -y el mejor- de estos clones del Wolfenstein 3D fue Blake Stone: Aliens of gold. Realizado por Apogee, fue publicado en diciembre de 1993..., días en los que también vio la luz el primer Doom. A pesar de ello, el juego no pasó completamente desapercibido, y tuvo un moderado éxito entre los aficionados, que indujo a sacar un tiempo más tarde una segunda parte; se trata de Blake Stone: Planet Strike.
Pero la que ahora nos ocupa es la primera. Mientras Wolfenstein 3D nos introducía en lóbregos laberintos poblados de siniestros soldados nazis, en Blake Stone la ambientación cambia radicalmente. Ahora encarnamos a una especie de agente secreto del futuro, que debe pararle los pies a un tal Pyrus Goldfire; un científico loco que ha encontrado la manera de fabricar oro puro, y tiene la cabeza llena de nocivos y desconocidos planes. Combatiremos contra su ejército de soldados y mutantes a lo largo de seis extensos episodios, que incluyen edificios de alta seguridad, bases espaciales, y demás parafernalia tecnológica.
Este juego introduce algunos cambios respecto al título que le sirvió de inspiración. Por ejemplo, el motor ha sido mejorado, y ahora muestra texturas tanto en el suelo como en el techo. Aparecen también palancas, barreras energéticas, y algún que otro añadido más; cosa que hace la acción un poquito más compleja que en Wolfenstein 3D. Encontraremos más enemigos y más armas -entre ellas, una especie de lanzagranadas-. Y lo más llamativo; aquí no todo lo que se mueva es una amenaza... De hecho, algunos de los científicos que vagabundean por los dominios del Dr. Goldfire nos ayudarán con pistas, dinero o municiones; este detalle le da bastante interés al juego, y consigue que todo no se reduzca a disparar alocadamente. Otro detalle de gran importancia es la presencia -¡por fin!- de un mapa.
Sin embargo, a pesar de todo esto, la sensación que nos deja una partida de Blake Stone es la de hallarnos frente a una réplica futurista del Wolfenstein 3D. Las armas resultan sospechosamente parecidas, el modo de gestionar la munición también... Los mismos mapas cuadriculados, las mismas puertas laterales... No obstante, el juego aporta las suficientes novedades para que valga la pena. Incluso podría decir que técnicamente es superior a Wolfenstein..., pero carece de su frescura y su jugabilidad. La ambientación no parece tan lograda, ni atrae de igual modo al jugador; hay escenarios que incluso lucen feos, con todas esas texturas futuristas y psicodélicas. Además, Blake Stone tiene un cierto aire a comic, que le pone muy por debajo del realismo que llegaba a alcanzar su predecesor.
Se trata de un buen arcade; no lo contaría desde luego entre los clásicos imprescindibles del género, pero hará pasar buenos ratos a quien le dé una oportunidad. Al menos, si se consigue dejar de lado esa impresión de ¡hey! ¡esto ya lo he visto en Wolfenstein!

Un ejemplo de la ambientación futurista de Blake Stone: Aliens of Gold.

Nuestra pistola láser no parece gran cosa..., probablemente porque no, no es gran cosa.

El alienígena nos observa, preguntándose si quiere atacarnos o no.

No es un directivo de Microsoft ni un ejecutivo del Banco Central Europeo; ¡es el malvado Doctor Goldfire!
Pulsando la secuencia de teclas J + A + M + [INTRO] conseguiremos todas las llaves, completaremos nuestro arsenal y recuperaremos el 100% de vida. Claro que el juego nos obsequiará con un mensaje de protesta -Now you're jamming!
-, y perderemos toda nuestra puntuación.
Como casi todos los juegos basados en el motor de Wolfenstein 3D, Blake Stone también tiene su "debug mode". Acceder a él resulta esta vez un pelín complicado, pero siguiendo estas instrucciones no deberían haber problemas:
Lo primero es arrancar el juego desde MS-DOS, añadiendo el comando /powerball. Después, durante la introducción, deberemos pulsar a un tiempo las mayúsculas derecha e izquierda; concretamente, cuando aparezcan las letras blancas bajo el logotipo de Jam. Cuando cargue la siguiente pantalla (la de PC13) podremos soltarlas. Si lo hemos hecho correctamente, el ordenador emitirá un ruido de aviso -siempre, claro, que tengamos una tarjeta de sonido-. Ahora podremos usar las siguientes combinaciones de teclas durante nuestras partidas:
Pulsa sobre el enlace para descargar Blake Stone: Aliens of Gold:
| NOMBRE DEL ARCHIVO | TAMAÑO |
|---|---|
| blakestone.exe | 1844 KB |
WOLF DATA COMPILER v1.14.357: Se trata de un completo conjunto de herramientas para Windows, que incluye editor de mapas, de gráficos, de sonidos... Ha sido diseñado especialmente para Wolfenstein 3D y Spear of Destiny, pero también es compatible con Blake Stone y otros juegos elaborados con el mismo motor. Muy recomendable.
CHAOSEDIT preRelease v1.1: Similar al Wolf Data Compiler, y también capaz de trabajar con Blake Stone, Corridor 7, etc. Incluye opciones tan interesantes como una vista en tres dimensiones de los mapas que estemos editando... Por lo demás, su manejo resulta bastante intuitivo. El mayor incoveniente de ChaosEdit reside en sus bugs; pero es de suponer que se irán corrigiendo en futuras versiones.
MAPEDIT v8.4: Un editor de mapas, que trabaja con Blake Stone, Wolfenstein 3D, Spear of Destiny, Corridor 7: Alien Invasion y Operation: Body Count. No es tan complicado como pueda parecer en un principio, y viene además con mucha documentación..., sí, en inglés.
Por cierto, pueden presentarse problemas al ejecutar Mapedit. Si obtienes errores al hacerlo, baja e instala este pequeño parche.
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